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Testimonios

Incendiar el mundo con una vida nueva

Nadine Chirizzi y Bruno Mastroianni, Roma, Italia

6 de octubre de 2002

Etiquetas: Alegría, Amistad, Estudio, Juventud
Los jóvenes han estado siempre en el corazón de Josemaría Escrivá de Balaguer. El Fundador del Opus Dei veía en ellos una gran esperanza, una llama para incendiar el mundo de vida nueva.

“Nos conocimos en la época del liceo –cuenta Bruno- y Nadine me aconsejó participar en un retiro espiritual. Así nació en mí el deseo de conocer mejor las enseñanzas de Josemaría Escrivá”.

“Le dí este consejo a Bruno –explica Nadine- porque antes de él yo había participado en los retiros del Opus Dei. Me habían resultado útiles y por eso pensé transmitir el deseo de esta experiencia a mi novio”.


¿Fue el inicio de un crecimiento?
BRUNO: Poco a poco me fui dando cuenta de que el mensaje de Josemaría Escrivá de Balaguer estaba en perfecta sintonía con mi vida. Me gustaba la idea de que fuera posible santificarse sin aislarse del mundo, estudiando, trabajando, divirtiéndose...

NADINE: Es bonito tener la conciencia de los propios defectos y comprender los límites de nuestra humanidad. Esto nos empuja a buscar constantemente el diálogo con todos, sin sentirnos superior a ninguno. Ir siempre a más es el descubrimiento del amor de Dios que puede ayudarnos en el camino de la santificación personal.


¿Hasta qué punto es importante para los jóvenes santificarse con el estudio?
BRUNO: Es importante para lograr dar una contribución a la sociedad a través del propio trabajo. Existe otro aspecto a tener en cuenta. Obtener buenos resultados significa tener la estima de los compañeros de universidad. Esto puede favorecer la posibilidad de conocer nuevos amigos a los que comunicar el descubrimiento del amor de Dios. Quien encuentra la felicidad no puede quedársela para él. Debe darla a los otros. Es todavía más bonito ser amigos cuando se comparten experiencias así de profundas.

NADINE: Santificar el estudio significa también estar disponible para los compañeros que necesitan ayuda. Por ejemplo, prestar los apuntes a una amiga. Puede parecer una cosa banal, pero tiene un valor inmenso. En la universidad, a veces, existe competencia y no es fácil encontrar a alguien que te ayude. Ciertos pequeños gestos pueden favorecer la amistad y abrir el corazón de las personas. De este modo, los compañeros tienen ganas de hablar y confiarse. Eso ayuda a ser más optimistas y descubrir en torno a nosotros a tanta buena gente, más de la que nos podamos imaginar.

¿Qué significa realmente ser feliz y divertirse?
NADINE: Descubrir la alegría de las pequeñas cosas. Para divertirse, no es necesario dejarse atropellar por experiencias arrolladoras. Es suficiente hacer cosas buenas, también sencillas, valorando la poesía de la vida cotidiana. Por ejemplo, una excursión, un paseo o una cena en casa de los amigos, que permita dialogar y encontrarse, en el auténtico sentido de la palabra.

A lo largo de su vida Josemaría Escrivá de Balaguer se dedicó muchísimo a los jóvenes. Vosotros personalmente, ¿qué habéis recibido del Fundador del Opus Dei?
BRUNO: Pienso a menudo en la historia de los primeros años de la Obra, cuando el Fundador estaba rodeado de unos pocos chicos decididos a poner en juego su vida. Él siempre apostó mucho por los jóvenes, abriéndoles grandísimas perspectivas. Por esta razón, decía siempre: Soñad y os quedaréis cortos.

NADINE: El amor de Josemaría Escrivá por los jóvenes es el mismo que sabe transmitir el Papa: su gran confianza en que realmente podemos ser el futuro del mundo.