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Los sembradores de cizaña no son felices

Etiquetas: Evangelio, Santidad, Vida ordinaria, Papa Francisco, Bienaventuranzas
  El Papa Francisco celebró la solemnidad de Todos los Santos en el cementerio municipal más grande de Roma, el cementerio del Verano. En su homilía reflexionó sobre el pasaje de las bienaventuranzas del Evangelio, se detuvo especialmente en reconocer la necesidad de la paciencia y el perdón.

"Cuántas veces somos impacientes, nerviosos, siempre preparados para lamentarnos. Tenemos tantas cosas que reprochar a los demás pero cuando nos toca a nosotros reaccionamos alzando la voz, como si fuéramos los dueños del mundo”. "Beatos los misericordiosos porque obtendrán misericordia”. Al recordar este pasaje el Papa alabó a las personas que saben perdonar a todos sin excepción. "Que no juzgan todo y a todos, sino que buscan ponerse en el lugar de los demás. El perdón es una cosa que todos necesitamos, no hay nadie excluido”.

El Papa también recordó a los "sembradores de paz”, a quienes no miran su provecho personal sino que, con constancia y paciencia construyen la paz a su alrededor desinteresadamente. "Miremos a la cara de los que van por ahí sembrando cizaña. ¿Son felices? Aquellos que buscan siempre las ocasiones para engañar, para aprovecharse de los demás. ¿Son felices? No. No pueden ser felices. En cambio los que todos los días, con paciencia, buscan sembrar la paz, son artesanos de paz, de reconciliación”.




Más tarde, durante el rezo del Ángelus, el Papa expresó su cercanía y solidaridad con la República Centroafricana. Sin embargo, insinuó que si la violencia continúa, podría peligrar la visita prevista para finales de noviembre. "Para expresar la cercanía de toda la Iglesia en la oración para que esta nación tan afligida y atormentada e instar a todos los centroafricanos a ser testigos de la compasión y reconciliación, el domingo 29 de noviembre, pretendo abrir la Puerta Santa de la catedral de Bangui, durante el viaje apostólico que espero llevar a cabo en ese país”. Francisco había dicho que visitará el país, pero debido al incremento de violencia en la capital, ha cambiado notablemente el modo de expresarse diciendo que "espera” ir.

Sobre la festividad de Todos los Santos, el Papa dijo que los ejemplos de santidad se pueden encontrar en la vida todos los días. "¡Cuántas personas buenas hemos conocido en nuestra vida, cuántas veces hemos exclamado: '¡Esta persona es un santo!'. Lo decimos espontáneamente. Estos son los santos de al lado, no aquellos que son canonizados, sino los que viven con nosotros”.

Estos santos de todos los días son un regalo, explicó el Papa, porque dan un ejemplo para los de alrededor. Imitarlos puede tener un gran efecto en el mundo. "Un acto de ternura, generosidad y el tiempo gastado escuchando, una visita, una palabra amable, una sonrisa. Para nosotros, esos gestos pueden parecer insignificantes, pero en los ojos de Dios son eternos, porque el amor y la compasión son más fuertes que la muerte”.

Al final de su discurso, también reconoció la beatificación de la Madre Teresa Casini, fundadora de las Hermanas Oblatas del Sagrado Corazón de Jesús. Le agradeció su vida misionera en apoyo de la Iglesia.

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