Josemaría Escrivá de Balaguer. Fundador del Opus Dei - Tal día como hoy La vida y enseñanzas de san Josemaría día a día http://www.es.josemariaescriva.info/ <![CDATA[18.8.1938]]> Durante años dirige numerosos ejercicios espirituales a sacerdotes, religiosos, hombres y mujeres, jóvenes. ]]> <![CDATA[17.8.1974]]> Está en Venezuela desde el día 15 de agosto, pero continúa enfermo a causa del mal de altura que le afectó en Ecuador. Durante unas semanas permanece en Altoclaro, un centro de conferencias a pocos kilométros de Caracas: “En Ecuador, toda mi catequesis ha consistido en no hablar, porque el Señor no me lo ha permitido. He sufrido mucho por vuestros hermanos de allí, que me esperaban con tanto cariño. Aquí, en Venezuela, haremos también lo que Dios quiera. Perdonad que no me encuentre del todo bien, y ojalá el Señor permita que podamos tener esas tertulias que decís”.]]> <![CDATA[16.8.1959]]> Con los padres de Fr. Dick Mulcahy a la entrada de la residencia universitaria Nullamore de Dublín, Irlanda. ]]> <![CDATA[15.8.1931]]> Solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora. Hoy escribe en sus Apuntes íntimos: “Voy a hacer, desde esta tarde, una novena a nuestra Madre, celebrando su asunción en cuerpo y alma a los cielos. Realmente, gozo, pareciéndome estar presente... con la Trinidad beatísima, con los Ángeles recibiendo a su Reina, con los Santos todos, que aclaman a la Madre y Señora”.]]> <![CDATA[14.8.1931]]> Escribe una carta a Isidoro Zorzano pidiéndole que rece por la conversación que va a mantener con un amigo]]> <![CDATA[13.8.1931]]> Anota en sus Apuntes íntimos: “Mi Virgen de los Besos: terminaré comiéndomela”. Años más tarde explicará: “Tenía una imagen de la Virgen, que me robaron los comunistas durante la guerra de España, y que llamaba la Virgen de los besos. No salía o entraba nunca, en la primera Residencia que tuvimos, sin ir a la habitación del Director, donde estaba aquella imagen, para besarla. Pienso que no lo hice nunca maquinalmente: era un beso humano, de un hijo que tenía miedo... Pero he dicho tantas veces que no tengo miedo a nadie ni a nada, que no vamos a decir miedo. Era un beso de hijo que tenía preocupación por su excesiva juventud, y que iba a buscar en Nuestra Señora toda la ternura de su cariño. Toda la fortaleza que necesitaba iba a buscarla en Dios a través de la Virgen”.]]> <![CDATA[12.8.1933]]> Escribe lo que luego recogerá en el punto 25 de Camino: “No discutáis. —De la discusión no suele salir la luz, porque la apaga el apasionamiento”.]]> <![CDATA[11.8.1938]]> En una carta escribe: “Dios sabe mucho y obra, ¡siempre!, amorosamente”.]]> <![CDATA[10.8.1932]]> Escribe el punto 815 de Camino: “¿Quieres de verdad ser santo? —Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces”.]]> <![CDATA[9.8.1958]]> Durante una estancia en Londres, en 1958, experimenta el peso de su debilidad personal. “Yo no puedo, Señor, yo no puedo”, dice en su oración. ]]>