Josemaría Escrivá de Balaguer. Fundador del Opus Dei - Vivir la Cuaresma 40 puntos de oración con los escritos de San Josemaría para vivir la Cuaresma http://www.es.escriva.org/ <![CDATA[Domingo de Resurrección]]> Cristo vive. Esta es la gran verdad que llena de contenido nuestra fe. Jesús, que murió en la Cruz, ha resucitado, ha triunfado de la muerte, del poder de las tinieblas, del dolor y de la angustia. No temáis, con esta invocación saludó un ángel a las mujeres que iban al sepulcro; no temáis. Vosotras venís a buscar a Jesús Nazareno, que fue crucificado: ya resucitó, no está aquí. Hæc est dies quam fecit Dominus, exsultemus et lætemur in ea; éste es el día que hizo el Señor, regocijémonos. Es Cristo que pasa, n. 102 ]]> <![CDATA[Sábado Santo]]> Hemos de hacer vida nuestra la vida y la muerte de Cristo. Morir por la mortificación y la penitencia, para que Cristo viva en nosotros por el Amor. Y seguir entonces los pasos de Cristo, con afán de corredimir a todas las almas. Dar la vida por los demás. Sólo así se vive la vida de Jesucristo y nos hacemos una misma cosa con El. Via Crucis, estación XIV: Dan sepultura al cuerpo de Jesús]]> <![CDATA[Viernes Santo]]> Por ver feliz a la persona que ama, un corazón noble no vacila ante el sacrificio. Por aliviar un rostro doliente, un alma grande vence la repugnancia y se da sin remilgos... Y Dios ¿merece menos que un trozo de carne, que un puñado de barro? Aprende a mortificar tus caprichos. Acepta la contrariedad sin exagerarla, sin aspavientos, sin... histerismos. Y harás más ligera la Cruz de Jesús. Via Crucis, V estación: Simón ayuda a llevar la cruz de Jesús]]> <![CDATA[Jueves Santo]]> ¿Quieres acompañar de cerca, muy de cerca, a Jesús?... Abre el Santo Evangelio y lee la Pasión del Señor. Pero leer sólo, no: vivir. La diferencia es grande. Leer es recordar una cosa que pasó; vivir es hallarse presente en un acontecimiento que está sucediendo ahora mismo, ser uno más en aquellas escenas. San Josemaría Escrivá de Balaguer, Via Crucis]]> <![CDATA[Miércoles Santo]]> ¡Cuántos, con la soberbia y la imaginación, se meten en unos calvarios que no son de Cristo! La Cruz que debes llevar es divina. No quieras llevar ninguna humana. Si alguna vez cayeras en este lazo, rectifica enseguida: te bastará pensar que El ha sufrido infinitamente más por amor nuestro. Via Crucis, III estación: : Cae Jesús por primera vez ]]> <![CDATA[Martes Santo]]> “Este hombre se muere. Ya no hay nada que hacer...” Fue hace años, en un hospital de Madrid. Después de confesarse, cuando el sacerdote le daba a besar su crucifijo, aquel gitano decía a gritos, sin que lograsen hacerle callar: —¡Con esta boca mía podrida no puedo besar al Señor! —Pero, ¡si le vas a dar un abrazo y un beso muy fuerte en seguida, en el Cielo! ...¿Has visto una manera más hermosamente tremenda de manifestar la contrición? Via Crucis, III estación: Cae Jesús por primera vez]]> <![CDATA[Lunes Santo]]> ¿Triste?... ¿Porque has caído en esa pequeña batalla? ¡No! ¡Alegre! Porque en la próxima, con la gracia de Dios y con tu humillación de ahora, ¡vencerás! Mientras hay lucha, lucha ascética, hay vida interior. Eso es lo que nos pide el Señor: la voluntad de querer amarle con obras, en las cosas pequeñas de cada día. Si has vencido en lo pequeño, vencerás en lo grande. Via Crucis, III estación: Cae Jesús por primera vez]]> <![CDATA[Domingo de Ramos]]> No es tarde, ni todo está perdido... Aunque te lo parezca. Aunque lo repitan mil voces agoreras. Aunque te asedien miradas burlonas e incrédulas... Has llegado en un buen momento para cargar con la Cruz: la Redención se está haciendo —¡ahora!—, y Jesús necesita muchos cirineos. Via Crucis, V estación: Simón ayuda a llevar la cruz de Jesús]]> <![CDATA[V Sábado de Cuaresma]]> En la segunda tentación, cuando el diablo le propone que se arroje desde lo alto del Templo, rechaza Jesús de nuevo ese querer servirse de su poder divino. Cristo no busca la vanagloria, el aparato, la comedia humana que intenta utilizar a Dios como telón de fondo de la propia excelencia. Jesucristo quiere cumplir la voluntad del Padre sin adelantar los tiempos ni anticipar la hora de los milagros, sino recorriendo paso a paso el duro sendero de los hombres, el amable camino de la Cruz. Es Cristo que pasa, 61]]> <![CDATA[Viernes de Dolores]]> ¿Qué hombre no lloraría si viera a la Madre de Cristo en tan atroz suplicio? Su Hijo herido... Y nosotros lejos, cobardes, resistiéndonos a la Voluntad divina. Madre y Señora mía, enséñame a pronunciar un sí que, como el tuyo, se identifique con el clamor de Jesús ante su Padre: non mea voluntas... (Lc XXII,42): no se haga mi voluntad, sino la de Dios. Via Crucis, IV estación: Jesús encuentra a María, su Santísima Madre]]>